
Prométemelo
Prométeme
que irás conmigo,
prométeme
que abandonarás
esta
tierra demasiado fría,
estas
montañas imponentes,
este
aire sin el mar vital.
Prométeme
que en Valparaíso
erigirás
conmigo un hogar,
y
entrarás en el agua marina
a
cubrir tu cuerpo de espuma,
a
extasiarte en el roce de la sal.
Prométeme
que volveremos
a
la ciudad donde mi infancia
voló
en la noche prodigiosa,
a
descolgar húmedos astros,
a
sumergirnos en su océano azul.
Prométeme
que irás conmigo
a
la ciudad de nocturna prole,
a
la costa de asalto sulfúrico,
a
los cerros de tambaleantes casas,
a
mi Valparaíso amado, esposa.