
En
algún cerro
En
algún cerro de Valparaíso,
un
trozo de terreno espera a por ti,
algún
solar llevará tus iniciales.
Sobre
él edificarás tu casa,
sobre
él darás morada a tus huesos,
y
cuando desde el océano en ira
aúllen
contra el Puerto las tormentas,
tú
subirás al puesto de mando
y
sostendrás el timón en tus manos,
tú
llevarás a la nave por entre
arrecifes,
escollos y estrechos,
por
entre el furor de los elementos.
En
algún cerro de Valparaíso
tomarás
posesión de la tierra,
la
medirás a grandes zancadas,
la
cercarás con eucaliptus fresco,
pondrás
en ella piedra sobre piedra.
Con
tus propias manos la erigirás,
con
tus propias manos la harás tu hogar,
y
en cada habitación de espacio
cautivo
de la arquitectura,
dormirás
oyendo al océano
arrullar
tu sueño con sus ninfas.
¿En
dónde edificaré mi casa,
en
cuál de los cerros corroídos
por
el soplo oceánico del viento,
en
cuál de los cerros suspendidos,
en
cuál de los cerros patrimoniales?
¿Será
en el populoso Cordillera,
será
en el Mariposa florido,
será
en Playa Ancha de húmedos sonidos,
será
en el Barón de vieja raigambre,
o
en los promontorios del Placeres?
¿Edificaré,
Cerro Concepción,
sobre
tus espaldas mi morada,
o
la edificaré en el Cerro La Cruz,
o
en los vericuetos del Yungay,
o
en las alturas del Santo Domingo?
En
algún cerro de Valparaíso
clavaré
mi estandarte de niebla,
y
con eucaliptus fragante
elevaré
mi nido en el viento,
haré
por fin una casa final,
daré
hogar a mis huesos errantes.
Frente
al mar, amor, donde las olas
mecerán
mi sueño vagabundo,
y
dormiré, Claire, bajo las astros,
en
el agua materna que me llama.